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Redacción Curisfera
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La fecha de Artemisa III es lo menos interesante que ha dicho hoy la NASA

El objetivo de 2027 para Artemisa III importa menos que lo que ahora pone a prueba la misión: si dos módulos de aterrizaje comerciales y sus cohetes están listos, y si la NASA aceptará un calendario realista.

Publicado
23 de octubre de 2026
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Foto: NASA Marshall Space Flight Center / NASA/ Sam Lott / n/a / Wikimedia Commons (Public domain)

¿Es una fecha de lanzamiento un plan o una promesa hecha para incumplirse? La actualización de la NASA sobre Artemisa III del 23 de octubre se contará como una noticia de fechas. Nosotros creemos que lo más revelador es en qué se ha convertido la misión y cuánto de su calendario depende ahora de un hardware que la NASA no fabrica.

Artemisa III ya no es un alunizaje, y eso cambia la historia

Según informa SpacePolicyOnline, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, se declara «extremadamente seguro» de que Artemisa III se lanzará el año que viene. Para noviembre está previsto un ensayo general con carga de propergoles (wet dress rehearsal). Artemisa III ya no es el primer alunizaje: en febrero se transformó en un vuelo de prueba en órbita terrestre en el que Orion se encuentra y se acopla con versiones de prueba del Blue Moon MK2 de Blue Origin y del Starship HLS de SpaceX. El alunizaje corresponde ahora a Artemisa IV, para la que la NASA apunta a 2028.

Space.com detalló una presentación del programa HLS del 5 de octubre que sitúa Artemisa III en el tercer trimestre de 2027; los resultados ayudarán a la NASA a decidir qué módulo de aterrizaje vuela en Artemisa IV.

La verdadera noticia fue la reescritura de febrero

Cambiar el nombre de una misión sale barato. Cambiar lo que es, no. En lugar de jugarse el primer alunizaje tripulado a una larga cadena de pasos sin probar, la NASA convirtió Artemisa III en un vuelo para reducir riesgos. En nuestra opinión, es la decisión más sensata del programa en años. Cambia un objetivo simbólico, «pisar la Luna en la fecha X», por uno medible: ¿puede la cápsula encontrarse con los vehículos que llevarán personas a la superficie?

También deja a la vista cuánto queda por demostrar. Según Space.com, ambas empresas tienen por delante más de una docena de demostraciones e hitos, entre ellos el repostaje en órbita y pruebas de alunizaje sin tripulación. La propia lista de tareas de Starship para este año incluye la primera captura de una etapa superior Ship. No es una crítica a SpaceX ni a Blue Origin. Es un recordatorio de que la fecha del alunizaje depende de una larga lista de primeras veces.

Seguridad no es lo mismo que calendario

Isaacman asegura que la NASA gestiona «cada componente» del programa «al día, a la hora». Puede ser, pero la NASA no lo controla todo. SpacePolicyOnline recuerda que un New Glenn explotó durante una prueba previa al lanzamiento en mayo. No afectó directamente al desarrollo del Blue Moon MK2, y los responsables de la empresa se muestran confiados en volver a lanzar el New Glenn antes de que acabe el año. Nosotros lo trataríamos como un objetivo, no como un hecho. Starship, por su parte, ha tenido este año dos vuelos de la versión 3 en gran medida exitosos, según el mismo informe. Las pruebas de los módulos de aterrizaje de Artemisa III dependen de ambas familias de cohetes.

Las partes bajo control de la NASA parecen más sanas. El blog del propio programa describe avances en el apilado de propulsores en Kennedy. Encaja con el panorama general: el conjunto construido por el Gobierno avanza y la incertidumbre se concentra sobre todo en los vehículos comerciales. Esa sería la lectura honesta de «según lo previsto». Otros medios, como Tech Times, señalan que el plan sigue dependiendo de las pruebas, que es la forma sobria de decirlo.

Por qué un calendario realista es mejor producto político

Las muestras de entusiasmo en torno al anuncio, incluido el evento Max Power previsto en Kennedy los días 7 y 8 de noviembre, tienen sentido para un programa que quiere el favor del público y del Congreso. Pero el espectáculo es un mal sustituto del margen en el calendario. Artemisa III tiene ahora una virtud: si una prueba de un módulo se retrasa, la NASA aprende algo antes de poner a una tripulación ante un intento de alunizaje. Un retraso se convierte en información, no en un fracaso.

Nuestra recomendación a los lectores: tomad el objetivo del tercer trimestre de 2027 como una previsión, no como un compromiso, y fijaos en tres señales en lugar de en el calendario: el regreso al vuelo del New Glenn, los avances de Starship en las capturas del propulsor y de la Ship que la NASA ha incluido para este año, y la finalización del hardware de acoplamiento en los vehículos de prueba de Artemisa III. Si se cumplen, 2027 es creíble y 2028 resulta plausible. Si no, lo correcto es mover la fecha, no los estándares.

Veredicto: lo mejor del nuevo Artemisa III es que puede fallar a bajo coste. La NASA debería mantenerlo así.

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