Salud y cuerpo humano
Redacción Curisfera
Salud y cuerpo humano

Un origen dual: nuestro cerebro podría ser una maravilla evolutiva fusionada

Una nueva investigación desafía la creencia arraigada de un origen único para el cerebro humano, sugiriendo que se formó a partir de dos sistemas embrionarios distintos, una idea que podría revolucionar la investigación en neurodesarrollo.

Publicado
11 de octubre de 2026
Lectura
4 min
Categorías
Salud y cuerpo humano

Foto: Colder B / Wikimedia Commons (CC BY 4.0)

Durante más de un siglo, la comprensión científica predominante del desarrollo del cerebro humano se basó en una premisa aparentemente intuitiva: que nuestro órgano más complejo evolucionó a partir de un único sistema celular en continua expansión. Esta creencia fundamental, profundamente arraigada en nuestros libros de texto e investigaciones, dio forma a cómo abordábamos todo, desde el desarrollo embrionario hasta los trastornos neurológicos. Sin embargo, un estudio reciente de la Facultad de Medicina de Stanford está a punto de desbaratar esta convicción de larga data, sugiriendo una historia de origen mucho más intrincada y sorprendente.

La innovadora investigación, publicada en Nature Neuroscience y ampliamente divulgada, revela que el cerebro humano podría, de hecho, formarse a partir de dos sistemas celulares distintos durante la fase embrionaria, en lugar de desarrollarse a partir de una fuente singular. Como informó vietnam.vn, los científicos encontraron que estos dos grupos separados de células progenitoras emergen casi simultáneamente y se desarrollan en paralelo. Un grupo forma el prosencéfalo y el mesencéfalo, mientras que el otro constituye el rombencéfalo, desafiando la visión tradicional de que el cerebro evoluciona superponiendo progresivamente nuevas partes a estructuras existentes.

El desmantelamiento de un modelo centenario

Este descubrimiento confronta directamente modelos populares como el concepto del "cerebro triuno", popularizado por Paul MacLean en el siglo XX. Ese modelo postulaba un cerebro construido en capas: un "cerebro reptiliano" para la supervivencia básica, un "sistema límbico mamífero" para las emociones y una "nueva corteza" para funciones cognitivas superiores. La nueva investigación, sin embargo, sugiere un origen dual fundamentalmente diferente, lo que implica que el cerebro humano no es solo una acumulación de partes más antiguas y más nuevas, sino más bien una fusión antigua de dos sistemas de desarrollo distintos.

El prosencéfalo y el mesencéfalo, que forman una parte de este origen dual, son responsables de funciones complejas como el pensamiento, el lenguaje, las emociones y el procesamiento sensorial. El rombencéfalo, que forma la otra parte, controla funciones básicas vitales como la respiración, el ritmo cardíaco, el sueño y el equilibrio, abarcando estructuras como el cerebelo y el tronco encefálico. El estudio destaca que estos dos sistemas, aunque distintos en sus orígenes embrionarios, finalmente se integran en un único órgano cohesivo. No se trata de dos cerebros separados en un adulto, sino de dos corrientes de desarrollo que se fusionan, un proceso que se cree que surgió hace 550-600 millones de años y que se observa en una amplia gama de especies, desde primates hasta peces.

Repensando la evolución cerebral y las enfermedades

Comprender el origen embrionario dual del cerebro podría cambiar profundamente nuestro enfoque de la neurociencia. Este hallazgo desafía la idea de una estructura cerebral fija e inmutable después del desarrollo, alineándose en cambio con el concepto más amplio de plasticidad cerebral. Como explica neuroscienze.net, el cerebro es un sistema dinámico capaz de reorganización continua, adaptándose a la experiencia a través del fortalecimiento o debilitamiento de las conexiones sinápticas e incluso el nacimiento de nuevas neuronas, un proceso conocido como neurogénesis, que continúa en la edad adulta, como confirmó la investigación de Marta Paterlini en el Instituto Karolinska.

Esta nueva perspectiva sobre el desarrollo inicial podría conducir a modelos de laboratorio más precisos del cerebro, particularmente para las neuronas del rombencéfalo. Los modelos mejorados son cruciales para avanzar en la investigación de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y diversos trastornos cerebrales, lo que podría permitir el desarrollo y la prueba de nuevas terapias más dirigidas. La complejidad del cerebro humano, con sus aproximadamente 86 mil millones de neuronas y hasta 100 billones de sinapsis, hace que el modelado preciso sea un desafío monumental, como señala unidformazione.com. Sin embargo, cada paso hacia la comprensión de su arquitectura fundamental, como este origen dual, nos acerca a desentrañar sus misterios y abordar sus vulnerabilidades.

Una visión más matizada de la complejidad cerebral

Esta nueva comprensión también añade un matiz a cómo percibimos la inteligencia y la memoria. La capacidad del cerebro para formar nuevas conexiones —hasta 1.000 nuevas sinapsis por segundo— sustenta su notable plasticidad y su capacidad para aprender y adaptarse, como detalla neuronews24.it. Si el cerebro realmente se originó a partir de dos sistemas de desarrollo separados que se fusionaron, sugiere una interacción aún más compleja de funciones y vulnerabilidades de lo que se imaginaba anteriormente. Este linaje dual podría influir en cómo interactúan las diferentes regiones, cómo se almacenan y recuperan los recuerdos, e incluso cómo emerge el pensamiento abstracto, que distingue la inteligencia humana.

En última instancia, este estudio de Stanford sirve como un poderoso recordatorio de que nuestra comprensión del cerebro humano, si bien es vasta, todavía está evolucionando. Lejos de ser una estructura simple y unificada, parece ser una síntesis sofisticada de caminos evolutivos antiguos y paralelos. Esta visión no solo remodela nuestra visión del desarrollo cerebral, sino que también abre nuevas y prometedoras vías para comprender, tratar y quizás incluso mejorar el órgano más complejo que conocemos.

Temas de debate

Aún no hay temas: abre el primero.

Más noticias

Redacción Curisfera
···
Salud y cuerpo humano

Baño caliente vs. Ciclismo: ¿un aliado inesperado para el corazón?

Una nueva investigación desafía nuestras suposiciones sobre el cuidado cardiovascular, sugiriendo que un simple baño caliente podría ofrecer una reducción significativa e inmediata de la presión arterial, comparable al ejercicio moderado, para quienes tienen dificultades con la actividad física.

5 min de lectura Español (España)